jueves, 29 de enero de 2009

Insomnio


Después de una riña con mi sueño, a media madrugada salgo de casa:


malhumorada, cansada de cerrar los ojos y continuar despierta.

Levanto la cabeza para mirar al cielo

y me alegro de pasar esta mala noche aquí,


en mi ciudad natal,

donde el aire es puro y el cielo es despejado,

aquí,
donde aún es posible

bañarse de la luz de la luna y las estrellas a mitad de la noche.